vaporizacion del cannabis

La vaporización del cannabis

  • La vaporización o vapeo es un procedimiento utilizado en aromaterapia desde los años 50 y consiste en calentar la planta por debajo de su punto de fusión, pero lo suficiente como para disolver las resinas psicoactivas, que son después inhaladas junto con el vapor sin ningún alquitrán de combustión.
  • A continuación exponemos algunas buenas razones para invertir en esta tecnología.
vaporizacion del cannabis

Photo Credit: Vaping360.com

1° ADIÓS AL TABACO

Sí, se acaba la cola en el estanco para comprar su cajetilla tan lindamente decorada con mensajes agradables de contemplar y lemas sibilinos del tipo "Fumar causa una muerte lenta y dolorosa." Se acaban las tasas del 80% por cajetilla que pronto superará los siete euros. Se acaba el olor desagradable de la nicotina, los dedos y dientes amarillos. Porque es un hecho, la mayoría de los consumidores consumen su hierba mezclada con una cantidad variable de tabaco. Su motivación principal es facilitar la inhalación, pero esta práctica es rechazada por la mayoría de los usuarios terapéuticos y también por algunos puristas que consideran que el tabaco es una droga dura, adictiva y particularmente nociva.

2° PROTEGER SU SALUD

Por ahora, la mayoría de los vapeadores de cannabis son usuarios terapéuticos. Por otro lado, con las sucesivas campañas de sensibilización, la idea de que debemos proteger nuestra salud está ganando audiencia. Muchos argumentos utilizados por los detractores del cannabis son basados en una pura mala fe, pero hay que reconocer esta evidencia: su uso desmesurado, como en caso del alcohol, puede causar daños graves en la salud.

Cualquier humo que resulte de una combustión y que sea inhalado es potencialmente perjudicial para el sistema respiratorio. El del cannabis tiene cantidades significativas de alquitrán y monóxido de carbono. Además, su temperatura es superior a la del humo del tabaco, frecuentemente filtrado. Por último, la mayoría de los fumadores de porros inhalan durante más tiempo y a veces con mayor intensidad que los fumadores de tabaco. La vaporización utiliza una tecnología cuya eficacia preserva al cuerpo de estos inconvenientes difíciles de ignorar a largo plazo. Los beneficios esperados del vapeo no solo conciernen al sistema respiratorio, sino que se extienden al conjunto de las funciones vitales y al equilibrio global.

3° SANEAR LA ATMÓSFERA

El olor que emana de los vapores cargados de cannabinoides es muy distinto del que resulta de la combustión. Es un olor suave y dulce, de lo más agradables, que sólo puede ser captado por las personas en la proximidad inmediata. Además, este olor no es remanente, no deja ningún vestigio en la ropa o en el pelo y desaparece completamente en menos de un minuto. Por tanto, la ventaja es también la discreción: un valor para todos los usuarios.

4° INVERTIR PARA AHORRAR

Es cierto que la compra de un kit de vaporización es una inversión un poco pesada. Los modelos de gama superior, como el VOLCANO cuestan alrededor de 450€ frente a unos cien euros de los kits portátiles que permiten vapear tranquilamente y con toda la discreción en el exterior. Por la misma cantidad de producto, el vapeo produce una ebriedad cannábica muy superior a de la combustión, que destruye una parte de los principios psicoactivos presentes en el planta. Además, no irrita absolutamente nada los pulmones y por lo tanto el vapor puede ser aspirado y consumido más fácilmente, de modo más agradable, al tiempo que optimiza el efecto si tenemos en cuenta la cantidad consumida.

5° GESTIONAR Y CONTROLAR SU CONSUMO

Originaria de prácticas medicinales, la vaporización permite dosificar su consumo en función del efecto deseado con mucha más precisión que la infusión o la ingestión. Con la mayoría de los vaporizadores, la planta sólo se calienta durante la inhalación, sin pérdida de vapor entre inhalaciones. Muchos kits ofrecen la posibilidad de aplicar distintas temperaturas. Un usuario contaba que aunque tardó una o dos semanas en aprender a utilizar plenamente todas las posibilidades de la herramienta, el vapeo había cambiado para siempre su forma de fumar, de consumir. Recomienda reservar para este uso los mejores cogollos de la planta, aquellos que crecen en la parte superior y han recibido más luz. Con el resto de cogollos podemos fabricar aceite mediante la disolución de los principios psicoactivos en alcohol.

6° EL AROMA Y LA CALIDAD

¿Y qué pasa con el delicioso sabor de un buen porro de Indica sabiamente dosificado?– se preguntarán los más conservadores. Esperad hasta probar el sabor de una larga inhalación de vapor. El sabor del humo es esencialmente el del monóxido de carbono, por lo que los verdaderos aficionados descubrirán intacto en las moléculas del vapor el verdadero, auténtico y único aroma contenido en los terpenos de las plantas. Por supuesto, podemos disfrutar del sabor del humo, muy distinto de una variedad a otra, pero la combustión altera fuertemente el aroma, mientras que la vaporización lo transporta intacto hasta los sentidos del consumidor.

7° OTRA MANERA DE CONSUMIR

El contenido tecnológico de los kits de vaporización y las posibilidades que tiene han hecho de él un accesorio muy utilizado en los centros hospitalarios, especialmente en Canadá y Estados Unidos. Además, la vaporización nos acerca a la naturaleza. Es un medio para aprender de manera sencilla sobre aromaterapia y fitoterapia. Estas llamadas medicinas alternativas ofrecen nuevas formas de tratamiento simples y baratas. Muchas plantas medicinales pueden ser inhaladas (consultar en www.principesactifs.org/lesvapos/).

Por supuesto hay que seguir siendo cautos y asesorarse con especialistas en los casos más críticos. Por otro lado, cuando se tiene el hábito de fumar durante mucho tiempo, pasar a al vapeo requiere de una cierta revolución cultural.

8° ¿CONDUCCIÓN O CONVECCIÓN?

En los kits que funcionan mediante un sistema de conducción, el cannabis entra directamente en contacto con la superficie caliente del aparato, lo que presenta algunos inconvenientes: posible combustión o inicio de combustión y también una dificultad añadida a la hora de controlar la temperatura. Además, esta leve modulación de la temperatura es un factor clave que hay que tener en cuenta a la hora de adquirir el kit. De hecho, la temperatura a la cual los distintos cannabinoides presentes en la planta se vaporizan está entre 157° et 220° Celsius. Las temperaturas bajas son reconocidas por su efecto tranquilizante y las que se encuentran en la parte superior de la escala por su efecto tónico y físico. Con los sistemas de convección, cierto que algo más caros, el cannabis está aislado del elemento calentador por un filtro y se calienta mediante el flujo de aire caliente.

27/01/2016

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