Cannabis: Guía de consumo responsable y reducción de riesgos

  • “Es la dosis lo que determina que una sustancia sea una medicina o un veneno”. PARACELSO. Médico del siglo XV Amada por muchos, demonizada por otros tantos, la marihuana ha acompañado al ser humano desde tiempos ancestrales.
  • Sin embargo, su efecto psicoactivo se ha convertido en una arma de doble filo que puede aportar beneficios a quien la consume (relajación o evasión puntual frente a situaciones de estrés), así como también puede llevar a patrones de consumo adictivos.
  • El cannabis no es una sustancia inocua, y por ello, es necesario hacer un consumo responsable y reducir los riesgos asociados y para ello es importante tener a tu alcance información que te puede ayudar a disfrutar más de la marihuana.

Dentro del contexto legal prohibicionista que ha imperado en casi todos los países del mundo durante las últimas décadas, la opinión pública se dividió en dos extremos: por un lado había quién defendía que la marihuana era totalmente inocua y aportaba múltiples beneficios, y en la otra cara de la moneda estaban los que opinaban que era una droga peligrosísima que debería estar completamente prohibida. Afortunadamente, parece ser que la ola reguladora está trayendo un poco de normalidad y cordura respecto a este tema y a medida que el cannabis sale de la sombra de la ilegalidad, la información se vuelve más objetiva, veraz y contrastada. Términos como "consumo responsable y reducción de riesgos" van tomando fuerza en una sociedad que parece estar más dispuesta a mirar a esta planta de cara y sin filtros, es hora de desmitificar el cannabis y conocer más a fondo los efectos y las consecuencias de su consumo. Pero…¿En qué consiste realmente la reducción de riesgos? ¿Cómo se lleva a cabo?

Con la intención de despejar esas dudas y explicar detalladamente de qué manera se pueden reducir los posibles riesgos y daños derivados del consumo de cannabis, el equipo Dinafem hemos elaborado una guía práctica de reducción de riesgos para el consumidor de cannabis. Se trata de una serie de puntos que debes tener en cuenta a la hora de consumir cannabis y que te van a ayudar a tomar mejores decisiones en lo que respecta a temas como qué variedad consumir, qué índice de cannabinoide es el más adecuado para ti o incluso la forma de hacerlo. A continuación te resumimos los diferentes capítulos que componen esta guía y que iremos publicando en el blog. ¡Vamos a ello!

1-Uso del cannabis a lo largo de la historia:

Para conocer a fondo esta planta, es importante conocer su historia. La marihuana ha sido utilizada por el hombre a lo largo de la historia en diferentes culturas y zonas geográficas del planeta, su uso ha tenido diferentes finalidades:

  • Uso medicinal
  • Uso mágico-religioso
  • Uso textil-comercial
  • Uso recreativo

 2-El cambio de paradigma en el uso del cannabis:

El siglo XX trajo consigo la globalización, y con ella un cambio en los patrones de consumo del cannabis, pues se pasó de un uso tradicional, propio de las sociedades más primitivas, a un uso consumista, que es el que actualmente se hace en las sociedades modernas.

 3-Función del consumo del cannabis:

Hay muchos usuarios de cannabis con perfiles muy dispares. Cada persona consume marihuana por unos motivos personales que varían de un sujeto a otro. El motivo que impulsa al consumo de esta sustancia puede ser un factor muy importante a la hora de que el uso se convierta en adicción. A grandes rasgos, las funciones que cumple el cannabis en la sociedad moderna son las siguientes:

  • Consumo adolescente: afirmación personal y grupal, desafío y transgresión al mundo adulto y al modelo social establecido. El consumo de cannabis se convierte en un movimiento contracultural, transgresor, en un símbolo de libertad y rebeldía.
  • Consumo lúdico: el cannabis como facilitador de la integración social y la pertenencia al grupo. Consumo puntual relacionado a celebraciones.
  • Consumo terapéutico: el uso del cannabis como medicamento, ya sea para tratar dolencias físicas (dolor, espasticidad muscular), como psicológicas (ansiedad, estrés, insomnio).
  • Consumo de evasión: el uso del cannabis como vía de escape para no pensar, no sentir o no afrontar la realidad.

 4-Diferencia entre uso y abuso del cannabis:

Uso: es aquel tipo de consumo que por sus características no conlleva consecuencias negativas para el individuo, su entorno o la sociedad.

Abuso: es un uso excesivo, ya sea en la cantidad o en la frecuencia, que acarrea consecuencias negativas y hace que el cannabis resulte nocivo.

 5-Vía de consumo y riesgos asociados:

Hay varias formas de consumir cannabis y dependiendo de la finalidad y las características del usuario puede que unas sean más recomendables que otras.

 6-Riesgos para la salud:

La marihuana no es una sustancia inocua y su consumo prolongado y abusivo puede conllevar consecuencias negativas para el organismo. La opción más segura para evitar posibles daños es la abstinencia, sin embargo este es un punto ampliamente debatido pues también es cierto que para algunas personas, el cannabis puede aportar ciertos beneficios. Por tanto, en el caso de aquellas personas que quieren hacer uso de la planta por los motivos que sea, existen algunas medidas que pueden contribuir a reducir los riesgos y daños derivados del consumo de cannabis:

 Medidas para la reducción de riesgos sobre el aparato respiratorio:

  • El uso del vaporizador o de otros métodos frente a la combustión.
  • El uso de filtros que recojan las impurezas.
  • Evitar inhalar demasiado profundamente en cada calada y no retener el humo más de lo necesario.

 Riesgos a nivel psicológico:

Se recomienda moderar el uso del cannabis o abstenerse de su consumo si existe riesgo de que el consumidor desarrolle o agrave trastornos psicológicos. Factores de riesgo:

  • Personas predispuestas a desarrollar sintomatología psicótica: si existen antecedentes familiares de psicosis u otro trastorno psiquiátrico, se recomienda abstenerse o minimizar el consumo de marihuana. Existen estudios que indican que el cannabis puede contribuir a despertar enfermedades mentales latentes.
  • Personas que padecen enfermedades mentales: hay trastornos psicológicos que pueden verse agravados con el consumo de cannabis.
  • Personas con tendencia a dinámicas personales negativas: desmotivación, apatía, aislamiento…
  • Adolescencia: estudios científicos demuestran que durante la adolescencia el abuso del cannabis incrementa el riesgo a sufrir daños a nivel psicológico.

 Riesgos a nivel psicomotriz:

El cannabis altera el funcionamiento del sistema nervioso central, hay que tenerlo en cuenta con el fin de reducir los riesgos que comporta.

  • Se recomienda no consumir cannabis si se va a conducir o manejar cualquier tipo de maquinaria.
  • Tampoco es recomendable su uso antes de ejecutar una actividad de alto riesgo.

Riesgo en combinación con otras sustancias psicoactivas:

  • Consumir cannabis con otras drogas como por ejemplo el alcohol puede conllevar reacciones inesperadas o malas experiencias.

 Riesgo de adulteración del cannabis:

  • Es recomendable obtener el cannabis de un club cannábico en lugar de comprarlo en las redes de distribución ilícita.
  • Siempre que sea posible se debe optar por el producto de mayor calidad.
  • Practicar el autocultivo de marihuana orgánico es la mejor manera de garantizar un producto final limpio y sin residuos químicos que puedan dañar nuestra salud.

 7-Conocimiento del producto:

es importante saber qué tipo de cannabis se está consumiendo. Cada variedad de marihuana tiene unas características determinadas y la composición química de la planta determinará en parte su efecto. No es lo mismo consumir variedades con altos índices de THC, que otras con niveles más bajos o ricas en CBD. En función del objetivo con el que se utilice el cannabis, será más conveniente consumir un tipo de marihuana u otro. Antes de consumir marihuana recomendamos informarse sobre los siguientes puntos:

  • Tipo de variedad y características: si la planta es índica, sativa, etc. Esto da una idea del tipo de efecto que se puede esperar.
  • Composición: niveles de cannabinoides de la variedad. Es imposible conocer los porcentajes exactos de cada planta, pues estos dependerán de varios factores, entre ellos, de las condiciones de cultivo. Sin embargo, los bancos de semillas suelen ofrecer datos orientativos al respecto. Es especialmente importante conocer los niveles de THC del cannabis que se va a consumir, pues las variedades con más potencia psicoactiva tienden a dar más problemas en el ámbito psicológico.
16/01/2017

Comentarios de nuestros lectores

2 comentarios
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  1. 5 sobre 5
    Muy buen artículo. Es un balance muy difícil. Platón ponía el ejemplo de la jarra con un hueco al fondo. El consumo moderado viene mucho de recuperar la ritualidad de la sustancia. Por aparte, les agradezco a Dinafem porque soy consumidor de sus semillas. Y creo que producen medicina. Gracias.

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