Nutrición foliar en el cultivo de marihuana: cuándo y cómo usar el spray

  • En el cultivo de cannabis, casi todo pasa bajo tierra: hablamos de raíces, de sustratos aireados, de vida microbiana…Y sin embargo, a veces olvidamos que la planta también respira, bebe y se comunica a través de sus hojas.
  • La nutrición foliar no es un atajo ni un sustituto del riego, pero sí es una herramienta precisa que, bien utilizada, puede corregir errores, carencias y devolver el vigor a una planta en horas. Mal usada, en cambio, puede convertirse en un problema añadido.

Más allá de la fotosíntesis: las hojas también absorben

Las hojas del cannabis están recubiertas por una fina capa cerosa (la cutícula) y salpicadas de estomas, pequeñas "válvulas" que regulan el intercambio gaseoso. En condiciones adecuadas, estas estructuras permiten que ciertos nutrientes disueltos en agua entren directamente en los tejidos vegetales.

A través de estos mecanismos, las hojas de la marihuana se convierten en una vía para alimentar a la planta cuando se dan ciertas circunstancias que lo requieren. Esta absorción es rápida porque:

  • No depende del estado de las raíces ni del suelo
  • Escapa a posibles bloqueos en el sistema radicular.
  • No necesita procesos largos de mineralización y por tanto la absorción es más rápida. Por eso la nutrición foliar es especialmente útil cuando algo no va bien y no hay tiempo para esperar a que el problema se corrija desde abajo.

Nutrición foliar vs riego en el cultivo de cannabis

Que la nutrición foliar presente ventajas no debe confundirse con que sea un sustituto (total o parcial), del riego. El cannabis está diseñado para absorber la mayor parte de sus nutrientes a través de las raíces, que no solo captan agua y sales minerales, también regulan su disponibilidad, almacenan reservas y mantienen un equilibrio interno que permite a la planta desarrollarse y crecer.

El abonado a través del riego es, por tanto, el pilar estructural del cultivo, alimenta a la planta de manera constante y permite que todos los procesos fisiológicos se mantengan en equilibrio a lo largo del tiempo. La nutrición foliar, en cambio, funciona de otra manera, cuando pulverizamos las hojas, no estamos "alimentando" a la planta en el sentido completo del término, sino interviniendo puntualmente en su metabolismo.

Las hojas absorben pequeñas cantidades de nutrientes (principalmente micronutrientes y algunos macronutrientes en dosis muy limitadas), y los incorporan rápidamente allí donde son necesarios.

  • Por eso el spray foliar resulta tan útil para:
  • Corregir carencias visibles antes de que se agraven
  • Darle un "plus" la planta en momentos de estrés para promover una recuperación más rápida
  • Prevenir desequilibrios en fases concretas

Cuándo tiene sentido usar un spray foliar (y cuándo no)

La fase vegetativa es, sin duda, la etapa más indicada para el uso del spray foliar. En este periodo la planta se encuentra en pleno crecimiento, con hojas jóvenes, activas y altamente receptivas; además, la superficie foliar es amplia y el metabolismo funciona a pleno rendimiento, lo que facilita una absorción rápida y eficiente de los nutrientes pulverizados.

Además, durante el crecimiento vegetativo las plantas de cannabis toleran mejor pequeñas correcciones nutricionales, lo que permite utilizar sprays foliares para estimular el desarrollo, intensificar el color verde y mejorar la respuesta de la planta frente a situaciones de estrés comunes como trasplantes, podas o cambios bruscos de temperatura y humedad.

Eso sí, debes usarlo con moderación y aplicar los productos adecuados para no comprometer el equilibrio de tu cultivo de cannabis.

Nutrición foliar en el cultivo de cannabis para corregir carencias específicas

Ante deficiencias de magnesio, hierro, calcio o micronutrientes que suelen manifestarse de forma clara en las hojas, lo mejor es no esperar ya que, incluso tras ajustar el pH o corregir el abonado, la respuesta de la planta a la fertilización por vía radicular puede tardar varios días en hacerse visible.

En estos casos, la nutrición foliar actúa como una solución de emergencia; al aplicar el nutriente directamente sobre la hoja, se consigue frenar el avance de la carencia, mantener las hojas funcionales activas y ganar tiempo mientras se corrige el problema de fondo.

Es importante que tengas en cuenta que el spray foliar no resuelve la causa del desequilibrio, solo mitiga sus efectos más inmediatos. Por eso, siempre debes aplicarlo acompañado de una revisión del riego, del pH, de la EC y del estado general del sustrato, de lo contrario, el problema reaparecerá.

Pulverización foliar en clones y plántulas jóvenes

Durante las primeras etapas de vida de tus plantas, la nutrición foliar puede servir como ayuda puntual si la utilizas con extrema suavidad. Pulverizar soluciones muy diluidas sobre las hojas de las plántulas te permitirá mantener la turgencia de las hojas, reducir el estrés hídrico y aportar pequeñas cantidades de micronutrientes sin sobrecargar unas raíces todavía frágiles.

En este contexto, la clave está en la contención: dosis mínimas, pulverización fina y una buena ventilación posterior serán esenciales para evitar excesos de humedad o sobrefertilzación.

Recuerda: en etapas iniciales del ciclo de vida del cannabis, menos es más

Pulverización durante la floración: solo con muchas precauciones

Durante las primeras semanas de floración, el spray foliar todavía puede tener cabida, pero debes hacerlo únicamente con mucho cuidado de pulverizar solo las hojas, nunca las flores.

Los casos en los que puedes echar mano de esta herramienta deben estar muy justificados: carencias claras y graves o situaciones extremas en las que el sustrato está encharcado y debes dejarlo secar para impedir que las raíces se bloqueen.

Eso sí, a medida que la floración avanza, el margen de maniobra se reduce drásticamente, los cogollos se vuelven más densos y la posible humedad retenida podría convertirse en el caldo de cultivo perfecto para hongos, además de dejar residuos que afecten al aroma y al sabor final. Por eso, en floración avanzada, la nutrición foliar deja de ser una herramienta recomendable y conviene que te centres exclusivamente en un riego bien ajustado.

El momento del día lo cambia todo

Pulverizar bien no es solo elegir bien los productos que aplicas y las dosis, sino también elegir el momento adecuado para hacerlo. En cultivos de interior, por ejemplo, es importante que realices la pulverización cuando las luces estén apagadas o justo antes de apagarlas; y es muy importante que te asegures de que haya una buena ventilación para no invitar a patógenos no deseados.

En cultivos de marihuana en exterior te conviene usar el spray a primera hora de la mañana o al atardecer, cuando la luz del sol es menos potente y hay menos riesgo de que se quemen las hojas con el efecto "lupa" de las gotas de agua.

¿Qué tipos de abonos se pueden aplicar por vía foliar?

No todos los fertilizantes están pensados para ser aplicados a nivel foliar, de hecho, uno de los errores más comunes en cultivadores principiantes es pulverizar productos formulados exclusivamente para el riego, sin tener en cuenta que la hoja tiene una capacidad de absorción limitada y una sensibilidad muy distinta a la de las raíces. Los productos diseñados para aplicar con spray hacen efecto en pequeñas cantidades y de forma inmediata. Entre ellos destacan los micronutrientes quelatados, que se absorben con facilidad y resultan especialmente eficaces para corregir carencias de hierro, zinc, manganeso o boro.

También puedes utilizar calcio y magnesio, siempre en dosis bajas y bien diluidas, ya que ayudan a reforzar tejidos y a mantener la actividad metabólica sin saturar la superficie foliar. Los extractos de algas y los aminoácidos ocupan un lugar importante dentro de la nutrición foliar. Más que alimentar directamente, actúan como bioestimulantes: mejoran la respuesta de la planta frente al estrés, favorecen la recuperación después de momentos críticos y optimizan procesos internos como la fotosíntesis o la asimilación de nutrientes.

Por el contrario, hay fertilizantes que conviene que evites por completo en pulverización como los abonos muy concentrados o ricos en sales, ya que pueden provocar quemaduras en las hojas y generar estrés innecesario.

Tampoco es aconsejable que apliques productos con alto contenido en fósforo o potasio durante la floración, ya que no solo tienen una absorción foliar limitada, sino que pueden dejar residuos indeseables (que enturbien el sabor y aroma de los cogollos), y propiciar la entrada de patógenos en el cultivo.

Otro error habitual es la mezcla improvisada de productos sin conocer su compatibilidad o sin haber hecho pruebas previas. Antes de aplicar cualquier spray foliar en tu cultivo de cannabis, lo más sensato es probarlo en una sola planta o incluso en una única rama para luego observar cómo reacciona la planta.

El pH del spray: el detalle que muchos olvidan

En la nutrición foliar, el pH del agua es un factor clave que a menudo se pasa por alto. De la misma manera que nunca olvidarías medir el pH del riego, para que la hoja pueda absorber correctamente los nutrientes, el abono que vayas a pulverizar debería estar en un rango aproximado de 5,5 a 6,2.

Fuera de ese margen, la eficacia del tratamiento cae en picado. Un pH incorrecto puede reducir drásticamente la absorción, provocar manchas o quemaduras en las hojas y aumentar el riesgo de fitotoxicidad, incluso cuando se utilizan productos de calidad y en dosis correctas.

Es un ajuste sencillo, pero marca la diferencia entre un spray realmente útil y uno que no aporta ningún beneficio.

Cómo pulverizar correctamente tus plantas de marihuana

Pulverizar bien no consiste en mojar la planta, sino en depositar una niebla fina sobre la superficie foliar. La hoja debe quedar ligeramente humedecida, nunca empapada, y conviene que incidas también en el envés, donde se concentra una mayor cantidad de estomas.

Tras la aplicación, asegúrate de que hay una buena ventilación para que las hojas se sequen con rapidez. Nunca debes repetir un tratamiento si la planta aún está mojada, ya que el exceso de humedad puede generar estrés o favorecer la aparición de hongos.

La nutrición foliar no es un truco ni una solución milagrosa, sino una herramienta más dentro del cultivo de marihuana que, usada con criterio, en el momento adecuado y con los productos correctos, permite escuchar a la planta y responder con rapidez cuando algo se desvía de su equilibrio natural.

29/01/2026

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