- El VPD (vapor pressure deficit o déficit de presión de vapor) se está convirtiendo en la nueva arma de muchos cultivadores experimentados porque promete cosechas más abundantes y cogollos más densos.
- Un ajuste adecuado del VPD puede aumentar el rendimiento de tu cultivo y reducir la aparición de hongos. En este artículo te contamos todo lo que necesitas saber sobre ello.
¿Qué es el VPD y cómo afecta al cultivo de marihuana?
Para hacernos una idea sobre lo que es el VPD, podríamos decir que mide la "sed del aire", integrando temperatura y humedad. Es la diferencia entre la cantidad máxima de vapor de agua que el aire puede contener a cierta temperatura (saturación) y la que realmente contiene. Es una manera de medir el poder de deshidratación del ambiente, que tiene un impacto directo en la transpiración de las plantas. De este modo, consideramos que:
- Definición básica: VPD = (presión de vapor de saturación) – (presión de vapor actual). Dicho de otro modo, "cuánta agua le falta al aire para saturarse".
- Impacto fisiológico: este parámetro se correlaciona directamente con la tasa de transpiración del cannabis; un VPD alto (aire muy seco) obligará a la planta a transpirar más, mientras que un VPD bajo (aire casi saturado), reducirá la transpiración.
- Rango óptimo: para las plantas de marihuana, suele recomendarse mantener el VPD en un rango de 0.8–1.6 kPa, el equilibrio donde la transpiración es activa pero sin llegar a provocar estrés. En ese "punto medio" las plantas pueden acceder correctamente a los nutrientes y crecen vigorosas.
Ventajas del VPD frente al enfoque clásico
Hasta ahora los cultivadores medían y controlaban por separado la temperatura y la humedad relativa de sus espacios de cultivo; el VPD integra ambos factores en un único índice, ofreciendo un ajuste más preciso del microclima.
A diferencia de la medida de la humedad relativa pura, el VPD se relaciona directamente con el intercambio de agua y CO₂. Esto aporta varias ventajas:
- Control más preciso: el VPD actúa como otra "perilla" de ajuste para maximizar la transpiración. Controlar bien este parámetro permite optimizar la fotosíntesis, ya que cuando el VPD es demasiado alto, el aire está tan seco que la planta "se protege" cerrando los estomas, que son como pequeños poros en las hojas. Al cerrarlos, la planta evita perder demasiada agua, el problema es que esos mismos estomas también son la puerta de entrada del CO₂. Al cerrarse, la planta recibe menos dióxido de carbono y la fotosíntesis se ralentiza. Menos fotosíntesis significa menos energía disponible, lo que se traduce en un crecimiento más lento y una menor producción final.
- Mayor rendimiento y calidad: una transpiración óptima permite que las raíces puedan absorber la humedad del suelo, para hacernos una idea, sería como si, al transpirar, las hojas "tirasen" del agua hacia arriba, creando un efecto de succión que empieza en las raíces. Ese "tirón" hace que el agua arrastre consigo los nutrientes desde el sustrato hasta toda la planta. Por eso, la transpiración es un proceso clave para que la planta se alimente bien.
- Reducción del riesgo de hongos y estrés: mantener el VPD dentro de un rango óptimo es una de las mejores formas de reducir el estrés y las enfermedades en tu cultivo de marihuana. Cuando el VPD está demasiado bajo (la atmósfera ya está casi llena de vapor de agua), aumenta el riesgo de hongos y problemas radiculares; y cuando el aire está demasiado seco (VPD alto), las plantas cierran los estomas y padecen estrés. Por eso hay que gestionarlo correctamente en cada fase del cultivo. En floración, donde los cogollos maduros son especialmente sensibles a infecciones fúngicas, trabajar con un VPD más alto ayuda a reducir el riesgo de moho. En cambio, durante las primeras fases del cultivo, una humedad más alta y un VPD más bajo favorecen la transpiración y la absorción de nutrientes, evitando carencias.

¿Cómo medir el VPD en el cultivo de cannabis?
Calcular el VPD puede sonar técnico, pero en la práctica es mucho más sencillo de lo que parece; aunque se puede calcular con fórmulas, en un cultivo doméstico no necesitas hacer matemáticas.
Cómo medir el VPD (qué necesitas y dónde medir)
Para trabajar correctamente con VPD necesitas tres cosas básicas:
- Temperatura real de la planta: mide la temperatura a la altura del dosel, junto a las hojas, no en la pared del armario. También puedes usar un termómetro infrarrojo que apunte hacia las hojas para medir directamente la temperatura ahí, ya que es la referencia más precisa para el VPD.
- Humedad relativa (HR): usa un higrómetro fiable colocado a la altura de las copas, ni en el suelo ni cerca de la extracción.
- Tabla o calculadora de VPD: con esos dos datos (temperatura + humedad relativa) puedes consultar una tabla de VPD o usar una calculadora online. También existen medidores digitales que muestran el VPD directamente, sin cálculos.
Rangos de VPD ideales según la fase del cultivo del cannabis
Al igual que cambian las necesidades de nutrientes o de luz, el VPD óptimo también varía según el periodo en el que se encuentren tus plantas de marihuana.
Plántulas y esquejes
- VPD ideal: 0,4 – 0,8 kPa
- Humedad alta y transpiración baja
- Favorece el enraizado y evita deshidratación
Crecimiento vegetativo
- VPD ideal: 0,8 – 1,2 kPa
- Transpiración equilibrada
- Buena absorción de nutrientes y crecimiento vigoroso
Primeras semanas de floración
- VPD ideal: 1,0 – 1,2 kPa
- Potencia el desarrollo floral
- Mantiene controlado el riesgo de hongos
Floración media y tardía
- VPD ideal: 1,4 – 1,6 kPa
- Reduce la humedad en cogollos densos
- Ayuda a prevenir botrytis y oídio
Cómo ajustar el VPD en tu cultivo de marihuana
Una vez sepas en qué rango debería estar la atmósfera de tu cultivo, puedes ajustar el VPD actuando sobre los niveles de humedad, la temperatura de la sala o armario y la ventilación.
Ajusta la humedad relativa
Es la forma más fácil y rápida de modificar el VPD. Para subir la humedad (bajar VPD) puedes usar un humidificador. Para bajar la humedad (subir VPD) puedes usar un deshumidificador.
Controla la temperatura
La temperatura influye directamente en el VPD porque determina cuánta agua puede contener el aire. A mayor temperatura, el aire puede absorber más vapor y el VPD tiende a subir; a menor temperatura, el aire se satura antes y el VPD baja, siempre que la humedad relativa no cambie.
25 °C + 60 % HR → VPD ≈ 1,2 kPa
28 °C + 60 % HR → VPD ≈ 1,5 kPa (sube)
Pero:
28 °C + 70 % HR → VPD ≈ volveríamos a niveles cercanos a 1,2, similar al primer caso (la humedad compensa el aumento de temperatura).
Si necesitas ajustar la temperatura de tu cultivo puedes usar un regulador de la extracción de tu cultivo, un aire acondicionado, calefactores o ventiladores (para disipar el calor acumulado).
El control del VPD no sustituye los rangos térmicos básicos del cannabis, sino que trabaja dentro de ellos. Este enfoque está dirigido a cultivadores que ya conocen y respetan esas temperaturas y valores de humedad relativa de referencia.
Mantén una buena ventilación
Una ventilación constante:
- Evita bolsas de humedad estancada
- Estabiliza el clima
- Reduce el riesgo de enfermedades
Usa extractores y ventiladores durante todo el ciclo, adaptando la intensidad a la fase del cultivo.
Automatiza si quieres más precisión
Si buscas estabilidad total, puedes utilizar controladores climáticos que ajustan automáticamente humedad y temperatura según las indicaciones de los sensores. Es la forma más eficaz de mantener el VPD estable, especialmente durante la floración.
Genética, observación y registro
No todas las variedades responden igual al mismo VPD. Algunas genéticas toleran mejor rangos altos, mientras que otras prefieren climas más húmedos. Por eso es clave:
- Observar la respuesta de cada planta
- Experimentar con pequeños ajustes
- Llevar un registro de VPD, temperatura, humedad, luz y fertilización
Si encuentras un equilibrio perfecto para una genética concreta, ese registro será oro para futuros cultivos.
El VPD no es un número fijo, sino una herramienta dinámica que se ajusta a la fase del cultivo, la genética y el clima del entorno. Una vez que domines el déficit de presión de vapor, tus plantas te recompensarán con un rendimiento óptimo. Un parámetro que está revolucionando cómo los cultivadores avanzados obtienen cosechas más grandes, cogollos más densos y una calidad superior en sus cultivos de cannabis.

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